Estaban visitándome una pareja de amigos el otro día con sus dos niños pequeños. Yo jugaba con el mayor de ellos, de cuatro años de edad. Su madre nos miraba desde la distancia y le instruía constantemente: “Dale las gracias a Santi”, “¿Qué es lo que se dice ahora?”, “Ahora no es tu turno”… Parecía un poco como si estuviese entrenando a un perrito a hacer un número de circo. En un momento yo le dije al niño: “¡Cuántas instrucciones!” A lo que la madre respondió: “De alguien tienen que aprender”.

Cuánta razón tenía y que encomiable su sistemático compromiso para educar a su hijo. La vida no es más fácil que un acto cirquense y todo el entrenamiento acumulado a temprana edad garantiza el desarrollo de un caracter idoneo para confrontarla. Ya lo vienen a decir los sociologos, que somos el resultado de lo que nos rodea. No podemos hacer simplemente lo que se nos antoje, comportarnos como queramos… somos el espejo en el que se miran los más pequeños, no sólo somos los responsables de nuestras acciones, tambien lo somos de las acciones de los hombres y mujeres del mañana. Y este video soberbio, lo muestra soberanamente bien

Todos somos maestros

(El video aparece en cuanto pincheis en ese enlace y le deis a la flechita del “play” en el video. Sé mostraros en el blog los videos que cogo de YouTube pero aún no sé mostrar directamente los videos que tengo en la librería del propio blog, lo siento. Ya sabeis que cualquier consejo para mejorar este blog es siempre bienvenido)

AVISO: Entradas nuevas en este blog todos los sábados;-)