¿Frio, quién dijo frio? Pues sí paisanos, Merce me cuenta que recogió un pájaro muriéndose de frio y me pide que os envíe un poco de calor desde la antípoda. Sin ánimo de amargaros el día (sólo con la intención de que reflexionemos hacia dónde estamos empujando nuestro planeta) os envio estas cuatro fotos. Mientras que en Inglaterra tiene el invierno más duro de los últimos 30 años y vosotros ya veis la que os está cayendo, por aquí, en Australia, se confirma que esta década que acabamos de dejar ha sido la más calurosa en la historia de este continente. Vamos, que yo vivo en calzoncillos.

La peculiaridad de las fotos de abajo es que el koala es especialmente un animal que se cuida mucho de no socializar con los humanos. No ya sólo porque se pase hasta 16 horas durmiendo (la razon: el efecto que las hojas de eucalipto causa en él lo mantiene “drogado”, como si un humano se pasase el día fumando marihuana); es que puede hacer toda su vida perfectamente sin bajarse de un árbol. Es difícil ver koalas, cuando te encuentras uno por el suelo, casi seguro que es porque tiene un problema grave. (Aún recuerdo la primera vez que me encontré un koala en mitad de una carretera, mientras conducia una noche; era tan grande que creí que había visto un oso panda. Tuve que recordarme dónde estaba para reparar que había sido un koala)

Estos koalas se aproximan a humanos en busca de agua, tal es el calor por aquí. (Las dos fotos últimas, yo las recuerdo de hace un año, no fué una respuesta directa al calor, si no a los incendios)