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Apreciación

May 29
Publicado por santi Archivado en otros videos

Apreciar la vida, lo que se tiene, lo que se consigue… Este va a ser un caso de una imagen valer más que cien palabras. Bueno, 20 minutos de imagenes. ¿Por qué traeros un mediometraje a este blog? Yo me estoy preguntando ahora mismo cómo es que no lo hice antes. Vi esta película ya hace meses. Ya entonces hacía tiempo que no habia visto una película en YouTube que me llenase tanto y desde entonces, lo mismo. Y creerme, yo en YouTube veo mucho. El que se anime a ver esto que se prepare a echar algún lagrimón, llenar los pulmones de humanidad y no perderse las muchas lecciones que este mini-peliculón tiene por ofrecer. Señoras y caballeros, con ustedes, “El Circo de la Mariposa”

Tomar decisiones

May 29
Publicado por santi Archivado en mis textos

Me parece a mi que las personas que manejan su vida de una manera más efectiva toman las decisisiones no muy trascendentes rápido y las trascendentes sin apresusarse. Mi mujer, Linda, parece ser una de estas personas. Si en mitad de su rutina de trabajo surge una tarea inesperada: una llamada por hacer, atender una visita inesperada, un favor que le pide el pesado de su marido… deja lo que está haciendo e inmediatamente hace la tarea. Diez minutos o media hora más tarde vuelve al punto donde paró y parece como que esa tarea nunca hubiese existido.

Me parece una cualidad fascinante. La de supeditar el plan que tengamos para el día por el plan que la vida nos va marcando. ¡Qué fácil es que una tarea así nos surga en cualquier momento y precisamente, por no tener mucha importancia, dejarla para más tarde! Y más tarde dejarla para un poco más tarde. Y luego seguir dejándola simplemente porque ahora ya comienza a no apetecernos hacerla. Y despues seguir sin hacerla porque ya nos molesta hacerla. Y nos molesta porque sabemos que es algo que no nos hubiese importado hacer inmediatamente pero no lo hicimos en su momento y ahora como que ya tenemos que hacerlo forzosamente… Al final, el tiempo que esa pequeña tarea permanece en nuestra mente es infinitamente mayor al que desearíamos. La conclusión parece obvia: atacar las tareas menores de inmediato, no dejar que una pequeña bola de nieve se convierta en un alud ¿Cómo era ese proverbio budista? Algo como que “no es la visión de la montaña que has de subir lo que te desgasta, te desgasta la piedra que llevas en el zapato”.

Igualmente de mi mujer he aprendido que una decisión no ha de tomarse necesariamente… hasta que ha de tomarse. Hablo ahora de decisiones más trascendentes: aceptar un trabajo, hacer un viaje, responder a una invitación… A diferencia de las decisiones “menores” que no suelen llevar “fecha de caducidad”, las “mayores” suelen tener una fecha en la que hemos de decidir o responder. En este caso solemos complicarnos la vida por lo contrario, no dejar que el tiempo y la reflexión serena vaya tomando esa decisión por nosotros sino empeñarnos en tomar la decisión ya mismo, lo antes posible (y otro día escribiré sobre el estrés). Muchas veces estas decisiones no requieren mas que un “sí” o un “no” por nuestra parte, y nadie espera esa respuesta antes de cuando es requerida. ¿Por qué machacarnos hoy con lo que no requiere contestación hasta mañana? Si además, con la vida ya se sabe, llega mañana y algo cambió que de pronto nuestra decisión ya no importa. ¡La cara que se nos queda y lo rápido que olvidamos lo que deberíamos de aprender en momentos así! Al día siguiente ya estamos muertos de preocupación por algo que no deberíamos (y en el proceso, postergando las pequeñas tareas que deberíamos estar haciendo).

Autoayuda

May 28
Publicado por santi Archivado en otros videos

Os dejo un cortometraje que me resultó interesante. Son siete minutos y la narrativa es un poco lenta para los tiempos cibernéticos que corren, pero bueno, a mi me gusta:

Todos somos maestros

May 22
Publicado por santi Archivado en mis textos

Estaban visitándome una pareja de amigos el otro día con sus dos niños pequeños. Yo jugaba con el mayor de ellos, de cuatro años de edad. Su madre nos miraba desde la distancia y le instruía constantemente: “Dale las gracias a Santi”, “¿Qué es lo que se dice ahora?”, “Ahora no es tu turno”… Parecía un poco como si estuviese entrenando a un perrito a hacer un número de circo. En un momento yo le dije al niño: “¡Cuántas instrucciones!” A lo que la madre respondió: “De alguien tienen que aprender”.

Cuánta razón tenía y que encomiable su sistemático compromiso para educar a su hijo. La vida no es más fácil que un acto cirquense y todo el entrenamiento acumulado a temprana edad garantiza el desarrollo de un caracter idoneo para confrontarla. Ya lo vienen a decir los sociologos, que somos el resultado de lo que nos rodea. No podemos hacer simplemente lo que se nos antoje, comportarnos como queramos… somos el espejo en el que se miran los más pequeños, no sólo somos los responsables de nuestras acciones, tambien lo somos de las acciones de los hombres y mujeres del mañana. Y este video soberbio, lo muestra soberanamente bien

Todos somos maestros

(El video aparece en cuanto pincheis en ese enlace y le deis a la flechita del “play” en el video. Sé mostraros en el blog los videos que cogo de YouTube pero aún no sé mostrar directamente los videos que tengo en la librería del propio blog, lo siento. Ya sabeis que cualquier consejo para mejorar este blog es siempre bienvenido)

AVISO: Entradas nuevas en este blog todos los sábados;-)

Ayuda de Gabriel García Márquez

May 22
Publicado por santi Archivado en frases

Ansiedad

May 15
Publicado por santi Archivado en mis textos

La ansiedad es algo que puede llegar a desestabilizar nuestra vida seriamente. Quien la padece puede llegar a considerar el suicidio y hasta cometerlo. Es algo, pues, para tratar con seriedad pero sin miedos ni tapujos. Escribo sobre esto ahora porque acabo de ver un documental fantástico sobre el tema y quiero compartir lo principal de ese trabajo con vosotros.

Parece ser que la ansiedad no es algo que pueda curarse totalmente, simplemente se aprende a vivir con ella. El tiempo juega a nuestro favor, una misma persona ansiosa lo es cuatro veces más a los 20 años de edad que a los 70. Lo que tambien parece es que hay mucho tiempo y dinero perdido en torno a cómo tratarla.

La psicología no ayuda. Está bien y parece necesario el saber identificar aquellas situaciones que nos producen la ansiedad, pero el explorar el pasado para saber dónde esas situaciones se originaron parece probado que no garantiza el que ayude a superarlas. Lo que es más, el rememorar el cómo esas situaciones te hacen sentir, puede acrecentar la ansiedad en muchos individuos, no disminuirla.

La medicación tampoco parece haber ayudado mucho hasta ahora. Esta se reduce básicamente a antidepresivos y productos similares que tal vez puedan minimizar en algo los estados de ansiedad más extremos, pero los efectos secundarios y la aversión que mucha gente siente hacia estos productos complican muchas veces cada caso. Afortunadamente, las nuevas medicaciones en las que se trabaja se centran más en facilitar el aprendizaje de las facultades que necesitamos para combatir la ansiedad.

La ansiedad no es particularmente difícil de reconocer (aunque los hombres tendemos más a negarla). Basicamente se desarrolla en torno a inseguridades personales, sensaciones de rechazo, y miedo a confrontar situaciones específicas. La persona ansiosa, normalmente se castiga y degrada a si misma, por su incapacidad de confrontar estos miedos. Parece común que una persona extremadamente ansiosa sea catastrofista y perciba tragedias constantemente. No tiene que ver con la realidad ahí fuera sino con nuestra forma de percibir esa realidad. La ansiedad se origina enteramente en nuestra mente.

El tratamiento que parece ser más efectivo para combatir la ansiedad, pasa por dos pasos: reconocer el problema y confrontarlo. Cuando identificamos una situación (o las situaciones) que originan nuestra ansiedad, está bien intentar racionalizar esa situación al máximo. En estos momentos siempre ayuda rodearse de gente que tengan algo de idea sobre lo que nos pasa y sea comprensiva con nuestros miedos. No parece haber más solución para finalmente superar algo que nos da miedo que confrontar esa situacion: haciéndola, experimentándola, reduciendo gradualmente ese miedo, aprendiendo a llevarlo. Con cuidado y poco a poco, pero sin evitar esa confrontación.

Personas que han superado estados de ansiedad extrema hablan de pensamientos negativos recurrentes que dañan la confianza en si mismos. Una técnica que parece ser muy útil contra esto es el sistemáticamente ridiculizar esos propios pensamientos (Por ejemplo, si alguien tiene un pensamiento recurrente que le diga: “no merezco vivir”, el sistemáticamente, durante una semana, cada vez que le venga ese pensamiento, cantarlo en voz alta, o decírselo a uno mismo delante del espejo poniendo muecas, o dibujar monigotes diciendo esa frase…) Se trata de no hacer caso ni tomar en serio nuestra propia mente cuando ésta está destilando pensamientos negativos que no tienen fundamento alguno y no hacen más que crear una presión irracional en nosotros. La propia mente es el enemigo de la persona ansiosa.

Finalmente escribir que no hay prueba científica alguna de que hoy seamos personas más ansiosas que en el pasado. Las presiones del mundo moderno no parecen comparables a las de vivir en medio de una guerra o no tener para comer.

El Buda de la abundancia

May 15
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Como hay tanta crisis, os dejo una foto del Buda del dinero y la abundancia. Basta mirarlo y pedir para que algún dinero venga de algún lado;-)
Buda para ArteVivir

La familia

May 11
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Qué os voy a contar yo sobre la familia, queridos, cuando casi toda la tengo en la otra punta del planeta, cuando mi compañera y yo decidímos no tener hijos, cuando entré en un internado a los siete años de edad y ya nunca regresé al hogar mas que en periodos vacacionales… Pues algo sí voy a contar, algo.

Observo que las familias más felices son aquellas cuyos padres están más dispuestos a dejar marchar a los hijos. Los padres que entienden que los hijos no les deben nada. Que por mucho que sacrificasen su estilo de vida por ellos entienden que esa fué su obligación como padres: la de criar a los hijos ofreciéndole lo mejor. El mismo instante que un padre o una madre comienza a expresar quejas sobre ese “sacrificio” por los hijos, los hijos comienzan a incubar un sentimiento de obligación hacia los padres del que surgirán casi todos los problemas por venir. Una cosa es el amor y el sentimiento de gratitud que un hijo acrecienta de manera natural hacia sus padres segun madura, y otra muy distinta, el sentimiento de deuda y de tener que colmar las expectaciones de los padres que el hijo experiencia cuando es confrontado con lo que se está haciendo “por él”.

Hay padres que simplemente no quieren dejar ir a sus hijos. Eso ya puede castrar el desarrollo natural de la persona desde temprana edad. En la adolescencia y la madurez puede reflejarse en todo tipo de discusiones sobre rutinas y horarios. Los hijos quieren tirar hacia adelante y los padres, muchas veces, quieren tirar hacia atrás, hacia como la familia era antes. Es fácil llegar a una situación en la que cambiar parece ser algo que atente contra la familia. Una situación en la que tanto padres como hijos desempeñen su papel bien definido, en el que la dependencia de los unos por los otros se acreciente, en el que las discusiones sobre los mismos temas se repitan hasta el punto de reconocer que nunca se van a solucionar, pero aún así no estar dispuestos a hacer nada por cambiar. Hay familias que sólo conocerán la felicidad imaginada de que un día fueron felices.

Creo que el consejo más útil que yo leí por algún lado para una discusión de familia es intentar discutir sobre el incidente en cuestión. NUNCA sacar a relucir el pasado y mezclarlo en la discusión. (Os lo aseguro, no es fácil, pero es posible. Un aire fresco que pudiese salvar a más de uno de morir de ansiedad)

Animo

May 9
Publicado por santi Archivado en otros videos

Unas palabras de aliento nunca vienen mal: